Una emotiva publicación sobre la despedida y traslado de Tyson para su entierro
Y como era de esperar…

Fueron a buscar el cuerpo de Tyson para darle sepultura en el predio del CPR, ese lugar que también fue su hogar, donde fue amado, cuidado y respetado.
Porque Tyson no fue un perro más que pasó por sus vidas. Fue parte de una familia, compañero de guardias, protagonista de tantas historias y merecedor de ese amor que supieron darle hasta el final.
Y así, quienes alguna vez lo recibieron con los brazos abiertos, hoy vuelven a abrirle las puertas de su tierra para despedirlo como merece.
Su cuerpo descansará allí, en el lugar donde fue feliz, donde conoció el amor y donde dejó huellas imborrables.
Porque hay vínculos que ni siquiera la muerte puede romper.
Descansá, Tyson. Volviste a casa.

